viernes, 15 de abril de 2011

*2*



Supe que jugabas con peligrosos
compañeros cuando mirabas extraviada
los rincones de una sala y los
ángulos de una mesa,

que jugabas en los bordes,
que inclinabas tu cuerpo y mirabas
por dónde pasaban tus dedos y
las paredes pintadas de blanco.

Hoy, que estamos despiertos,
puedo mentir y confesar
que entendía lo que había en tus ojos

cuando respirabas en mi nuca:
pensabas en morir con alambres,
para que nos vean morir.

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