viernes, 30 de abril de 2010

Prefiero la linterna
que se enciende turbia;
el polvo revuela
y te enredás en el aire.

¿Cuánto, mujer,
que te perdí y me perdiste
en un baile de siluetas
de sombras pasajeras?

Por respeto al recuerdo
que el intelecto no ahonde
en callejones sin salida;

el tiempo se nos aisla,
te veo lejos
como si nunca llegaste.

1 comentario:

  1. Muy bueno! Te felicito por revivir el blog. Es una muy buena noticia. Nos estamos leyendo!

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